
El pasado martes, el Ayuntamiento de Los Ángeles daba su aprobación final a una ley decretada por el consejo municipal, mediante la cual se obliga a los trabajadores de la industria del porno a protegerse con un preservativo durante la filmación de sus películas X, para prevenir el VIH.
Una tramitación que supondrá un duro golpe para el sector erótico. Vivid Entertainment, una de las grandes potencias del cine X en California, ha amenazado con dejar la ciudad de Los Angeles. "Si no vamos a rodar en Los Angeles, no necesitaremos sus permisos y eso significará aún menos dinero para la ciudad como resultado. La gente está interesada en ver películas sin preservativos porque son su fantasía", ha explicado Steven Hirsch al periódico 'Los Angeles Times', señalando que la política de su empresa permite elegir a los actores sobre si quieren usarlo o no a la hora de rodar una cinta, según 'El Mundo'.
Frente a las industrias del porno, la organización AIDS Healthcare Foundation que ha sido la que ha promovido la medida y, tras varios años intentando movilizar a los políticos locales, les ha llegado la hora de ser escuchados al hacer un referéndum al respecto. El presidente de la fundación, Michael Weinstein está muy contento con la decisión tomada y ha declarado que "es un gran día para los actores y para el sexo seguro en nuestra sociedad”.
La nueva ordenanza municipal, además de exigir el empleo del preservativo, establece un impuesto a las productoras del sector pornográfico con el fin de financiar las inspecciones que hagan por sorpresa a los rodajes.


