
Lo ha dejado claro hoy mismo en la rueda de prensa de presentación de su último filme "Los abrazos rotos". "Es una declaración de amor al cine", explicaba un divertido Pedro Almodóvar ante 300 periodistas que abarrotaban la sala 25 del cine Kinépolis de Madrid. El filme, plagado de referencias a otras películas, pareciera que necesitara volver atrás para avanzar, en lo que al uso de recursos emocionales del pasado se refiere. Ahí están los guiños a sus actrices fetiche: Chus Lampreave, Rossi de Palma o Kiti Manver o a grandes directores de la historia del cine como Rosselini o Bergman.
‘Los abrazos rotos' son varias historias de amor solapadas en un punto en común: el rodaje de un filme. Dicho filme es un claro homenaje a ‘Mujeres al borde un ataque de nervios'. "Mis otros filmes son mi patrimonio artístico. Hago referencia a ‘Mujeres...' por un sentido práctico. Era adecuado una comedia para dar mayor énfasis al drama que viven los protagonistas", aseguró el manchego.
Los personajes de Almodóvar tienen varias caras en ‘Los abrazos rotos' y sólo parecen alcanzar la felicidad cuando se convierten en película, cómo afirmaba el mismo Almodóvar. "El cine se convierte en una realidad paralela donde todos vivimos mejor. Yo mismo me siento más vivo cuando estoy rodando".
Y ojalá lo siga haciendo, porque a pesar de puntuales bajones de intensidad, ‘Los abrazos rotos', es un película con momentos brillantes.


