
Lo más valorado por los españoles en sus vacaciones es el descanso, disfrutar de un buen clima y estar con la familia. En este periodo nos sentimos mucho más sanos y relajados que durante el resto del año, sobre todo porque disponemos de mucha tranquilidad y calma en el día a día. Alejándonos de las prisas y del estrés acumulados durante el periodo laboral. En muchos casos el hecho de viajar durante las vacaciones implica un cambio de hábitos y de rutinas que pueden ser perjudiciales para mantener una dieta equilibrada. Como comer habitualmente fuera de casa, en restaurantes y chiringuitos. Esto provoca las habituales digestiones pesadas, causadas por comidas copiosas que causan los famosos problemas de salud digestiva, muy frecuentes en verano. Las comilonas pueden llegar a modificar nuestros hábitos, creando un cansancio y una pesadez que pueden afectar de forma negativa en el disfrute y descanso y de nuestras vacaciones. En este caso suelen ser las mujeres las que tienden a tener más problemas digestivos de este tipo.En todo caso por el hecho de disponer de más tiempo libre, los españoles dedicamos gran parte de nuestras vacaciones a realizar más ejercicio y a practicar el deporte preferido de cada uno con más asiduidad que durante el resto del año. El descanso no implica pasividad y a los españoles nos gusta relajarnos practicando ejercicio. Además el clima veraniego facilita la práctica de ciertos deportes, como el golf, el tenis o el ciclismo que el frío del invierno nos impide practicar. En vacaciones son habituales los aperitivos y las comidas entre horas, son dos aspectos fundamentales que hay que controlar e intentar no abusar de ellos. También las comidas abundantes y con altos contenidos grasos nos impiden disfrutar de un descanso pleno y óptimo. Esto puede repercutir de forma negativa en nuestro descanso. Por ello no hay que descuidar la dieta, para no sufrir problemas digestivos. El descanso depende de cómo realicemos las comidas, por ello lo más recomendable es llevar una dieta equilibrada y sana, evitando los excesos.
Lo más recomendable es cenar ligero para así poder disfrutar de las horas necesarias de sueño para poder descansar de una forma más plena a como lo hacemos durante el resto del año. La dieta puede influir en el grado de disfrute y descanso de nuestras vacaciones y no hay que dejarlo de lado. En nuestras vacaciones nos debemos olvidar de las prisas y desconectar del trabajo y del estrés, pero no de la salud y una dieta equilibrada y sana es vital para pasar un buen verano.

