
Chen Jung-yu, de 23 años llegó a un cibercafé de Nueva Ciudad de Taipéi para jugar al vieojuego World of Warcraft (WOW), donde previamente pagó una cuota para pasar 23 horas frente el pc.
Sin embargo, al día siguiente una empleada del local fue a avisarle que su tiempo de juego se había terminado, y en verdad sí que se había acabado.
La empleada ha explicado que la última vez que lo vio con vida fue hablando por teléfono, alrededor del medio día. Lo sorprendente es que durante 10 largas horas nadie de percató de que el joven que estaba frente al ordenador ya estaba muerto.
"Pensé que sólo estaba dormido y no le presté atención particular", ha eplicado el secretario del cibercafé, quien agrega que cuando fue a despertar a Chen, una vez que había cumplido sus horas de juego, vio que su rostro estaba totalmente descompuesto y su cuerpo permanecía completamente rígido en la silla del sofá que había elegido 23 horas antes.
Minutos después, previo aviso, llegó la policía que se encargó de acordonar la zona para facilitar el trabajo de los forenses, quienes advirtieron que Chen "murió aparentemente por un problema cardíaco, debido al frío".

