
Jerusalén. 3 de abril del año 33. Jesús de Nazaret (Cristo, Jesucristo...) muere por crucifixión a las 15.00, pena a la que fue condenado por atentar contra la soberanía de Roma, entre otros delitos, tras un juicio injusto y lleno de irregularidades.
Así lo sostiene el juez José Raúl Calderón, magistrado de Jaen, en su libro 'Proceso a un inocente' (Ed. Liberman), para el que desde hace tiempo investiga la muerte de Jesucristo.
Según Calderón, Cristo pudo haber sido acusado de asociación para fines ilícitos o encubrimiento de sospechosos, pero nunca por un delito o motivo religioso.
En sus investigaciones, el juez Calderón asegura haber conseguido nuevos datos sobre las últimas horas de vida de Jesús, como los tres interrogatorios a los que fue sometido por Poncio Pilato y otro más por parte de Herodes, además de ser torturado.


