
Un grupo de investigadores identificó un gen que, cuando se suprime, mantiene a los ratones delgados aunque se les administre una dieta con alto contenido de grasas, revela un artículo que publica hoy la revista Cell.
La eliminación del gen, llamado IKKE, también parece proteger a los ratones contra las condiciones que, en los humanos, conducen a la diabetes tipo 2, la cual está asociada a la obesidad y aumenta en la población de Estados Unidos, incluidos los niños y los adolescentes.
"Si los estudios siguientes muestran que el IKKE está vinculado con la obesidad en los humanos, el gen y la proteína que él hace serán blancos primordiales para el desarrollo de medicamentos en el tratamiento de la obesidad, la diabetes y las complicaciones vinculadas con tales trastornos", dijo Alan Saltiel, director del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad de Michigan.
"Hemos estudiado otros genes asociados con la obesidad, los llamamos "obesogenes", pero éste es el primero que hemos encontrado que, cuando se elimina, impide que el animal gane peso", dijo Saltiel, autor principal del artículo.
Los efectos de una dieta
"El hecho de que se pueda interferir con todos los efectos de una dieta con alto contenido de grasas eliminando este gen en los ratones es muy interesante y sorprendente", añadió.
La obesidad está vinculada con elevado estado de inflamación crónica de bajo nivel que conduce a la resistencia a la insulina, lo cual es, habitualmente, el primer paso en el desarrollo de la diabetes tipo 2.
En el artículo de Cell, Saltiel y sus colegas muestran que la eliminación, o el "apagado", del gen IKKE no solo protegieron de la obesidad a los ratones en una dieta con alto contenido de grasas sino que también previno la inflamación crónica, el hígado grasoso y la resistencia a la insulina.
Los ratones con una dieta con alto contenido de grasa fueron alimentados con una sustancia como la manteca de cerdo con 45 por ciento de sus calorías provenientes de la grasa.


