
¿Te hace gracia que un niño se mee en la cama?, pues es un problema muy serio. La enuresis en edades superiores a los 15 años solo se dan en un 1 por ciento de los casos en causas no médicas. Es decir, cuando no existe problemas orgánicos determinantes de la pérdida involuntaria de orina, un problema que también afecta a los adultos aunque los casos son más residuales.
A partir de los 5 años, un elevado porcentaje de niños enuréticos pierden la incontinencia de forma espontánea mientras que otros no lo logran hasta la adolescencia. Una dificultad añadida a la que se enfrentan los especialistas en la materia radica en que casi las tres cuartas partes de los niños enuréticos no están diagnosticados ni tratados.
El doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, del servicio de Urología del Hospital Universitario Santa Cristina de Madrid (España), cree que se tarda mucho en consultar con el médico, "habitualmente por vergüenza a reconocer dicha situación y también influye la idea de que no hay tratamiento, lo que es totalmente erróneo".
Cómo se combate este problema
Ante todo es recomendable tener paciencia y tranquilizar al niño cuando amanece mojado. Aunque es inevitable recurrir a los pañales hasta que el problema se resuelve, resulta contraproducente castigar a los infantes que se han orinado porque esta actitud paterna agresiva lo único que hace es alargar y empeorar la situación.
El tratamiento básico consiste en terapia educacional para enseñar a los niños a adquirir continencia urinaria, con apoyo farmacológico.
La falta de información, el desconocimiento de la existencia de la enfermedad, junto a sentimientos de vergüenza por parte de los padres y el afán no darle importancia, hacen que la enuresis siga siendo una patología tabú en nuestros días. La psicología ha determinado por otra parte, a través de estadísticas comparativas, que muchos niños que han sufrido abusos se convierten después en enuréticos nocturnos.
Este problema, según psicólogos y pediatras, puede afectar seriamente a la autoestima, al estado emocional, al comportamiento social o al rendimiento escolar de los niños, y está considerado por los especialistas como el acontecimiento más traumático tras el divorcio y las peleas entre los padres.
Datos
Datos estadísticos a tener en cuenta y recogidos por distintos manuales de Pediatría revelan que este trastorno afecta más del doble a niños que a niñas y en muchos casos es hereditario: en un 75% si ambos padres lo han padecido y en un 50% si solo ha sido enurético uno de ellos.
Este problema acarrea también un coste económico añadido a las familias de los afectados. Un estudio complementario del "Libro Blanco" español cifra el gasto extraordinario en 1.200 euros (1.637 dólares) al año, derivado del lavado de sábanas, cambio de colchones y compra de pañales desechables.
Por lo que se refiere al tratamiento, psicólogos y pediatras animan a los padres con niños enuréticos a acudir al médico lo antes posible y a informarse para evitar que el problema influya en el crecimiento tanto psicológico como orgánico del niño.

