
El Gobierno ha subido los impuestos en el combustible y el tabaco para poder mantener ritmo económico en estos tiempos de crisis. Para los fumadores esto ha sido un contratiempo, si tenemos en cuenta que los precios se incrementarán en torno a los 20 céntimos por cajetilla. Así que si eres fumador, y con la excusa de ahorrar, puede que este sea el momento de dejarlo.
Desde la Organización de Consumidores (OCU) aplauden esta nueva medida y explican que "al evidente perjuicio para la salud que supone el consumo de tabaco" se deben añadir los perjuicios económicos que supone el hecho de ser fumador. Para que nos hagamos una idea, un fumador habitual que consuma una cajetilla al día a un precio de 2,65 euros, está gastando en tabaco casi 1.000 euros al año.
La organización explica, además, que el incremento del precio "es una medida eficaz" para que su consumo se reduzca, sobre todo en la población más joven que cuenta, como es lógico, con menor poder adquisitivo. "Un tabaco más caro se traduce en un menor consumo", apuntan.
Del mismo modo, desde la OCU opinan que este efecto disuasorio todavía es escaso en el ámbito de la salud española ya que, en la actualidad, España es el país de la Unión Europea con el tabaco más barato, y las restricciones todavía no son tan duras como en otros países.

