
El tema de los abusos a menores por parte de la Iglesia sigue candente. Esta vez ha sido el obispo mexicano, Felipe Arizmendi, el encargado de echar más leña al fuego con unas polémicas declaraciones.
Según este clérigo los culpables de que exista la pederastia dentro de la comunidad católica de México son "los medios de comunicación, Internet y el sistema educativo".
Más concretamente aludió a que "el erotismo presente en los libros de texto y en los medios favorece el libertinaje y dificulta "mantenerse en el celibato y en el respeto a los niños".
"No es querer culpar a la sociedad y quitarnos culpas, sino reconocer que la liberalidad sexual en el mundo ha disminuido las fuerzas morales con que queremos educar", insistió en sus declaraciones para los medios locales.
Arizmendi también tuvo respuesta cuando se le preguntó acerca de la enseñanza sexual que se imparte en los seminarios. El obispo indicó que es difícil contrarrestar el ambiente en el que se desenvuelven los seminaristas, sobre todo por la existencia de Internet.
"Ante un libertinaje social generalizado como el que existe actualmente", indicó, "hay más posibilidades de actos de pederastia no sólo en la Iglesia sino en la familia, en las escuelas y en muchos otros ambientes".
"Cuando están tan invadidos hoy por Internet es difícil que alguien se sustraiga a un ambiente tan erotizado".
Arizmendi resaltó que la Iglesia Católica pondrá énfasis en mejorar la educación sexual de los sacerdotes, pero agregó que "el medio ambiente es contrario y no ayuda a la castidad".El Papa ya se ha pronunciado
Hace escasamente un mes el papa Benedicto XVI puso la firma en un documento de la Iglesia Católica sobre los abusos sexuales en su seno. La información fue difundida por la agencia DPA y dejó constancia de que, en Alemania, las expectativas de que Benedicto se pronuncie también respecto a los numerosos casos en su país natal son grandes. El Papa pretende señalar las vías para erradicar la pederastia de la Iglesia. Joseph Ratzinger había anunciado el miércoles que firmaría el documento el día de su santo, el de San José.
"Mi esperanza es que la carta pastoral les ayude a ustedes a encontrar el camino del arrepentimiento, la curación y la renovación", había dicho.


