
Google Maps no deberíamos tomárnoslo como la "biblia" de las guías, para muestra lo que le ocurrió a Lauren Rosenberg en Estados Unidos.
Esta mujer introdujo en el buscador de Google la ruta que deseaba hacer: del 96 Daly Ave hasta el 1710 Prospector Ave en Parck City, Utah. El problema surgió cuando la viandante, siguiendo la ruta que le había indicado el navegador, acabó siendo atropellada.
El camino marcado por Google Maps, cuando se indica que es para hacer a pie, muchas veces indica caminos peligrosos, sin aceras, y esta mujer fiándose plenamente de la web no midió el peligro de su camino.
Rosenberg fue atropellada cuando caminada por Deer Valley Dr, también conocida como 'highway 224', una carretera que no cuenta con aceras para peatones. Así, la mujer fue atropellada por el coche de un hombre llamado Patrick Harwood.
La víctima del atropello ha denunciado a Harwood y a la compañía del buscador. Según ella, Google Maps no la advirtió de que la 'highway 224' no cuenta con caminos especialmente habilitados para peatones. En su denuncia, Rosenberg reclama 100.000 dólares a Google.
En la página web de Google Maps sí que aparece esta advertencia pero Rosenberg reclama que no ocurre así en la aplicación para Blackberry, que era la que estaba usando para desplazarse.

