
Un equipo de astrónomos europeos cree que la clave se encuentra en las estrellas enanas rojas. Este tipo de astros son los más comunes en la Vía Láctea y cada una de ellas podría albergar un pequeño planeta que orbita a su alrededor, llamado ‘supertierra’. Las ‘supertierras’ son planetas rocosos que poseen una temperatura similar a la de la Tierra y adecuada para la vida, debido a la posibilidad de la existencia de agua en la superficie de las mismas.
Xavier Bonfils, del Instituto de Planetología y Astrofísica de Grenoble y su equipo han sido pioneros en calcular el número de supertierras y en darse cuenta de que este tipo de planetas rocosos son mucho más comunes que los gigantes gaseosos como Júpiter.
Existen alrededor de 160.000 millones de enanas rojas en la Vía Láctea, pero no todas sus ‘supertierras’ podrían albergar vida. El sol es una estrella extremadamente caliente y luminosa, en comparación con estas pequeñas estrellas. Por este motivo, para mantener agua en estado líquido en una ‘supertierra’ ésta debería estar mucho más cerca de su estrella que la Tierra del Sol, con las dañinas consecuencias de una excesiva radiación ultravioleta y rayos- X.
Tras los hallazgos obtenidos, los científicos quieren seguir observando las estrellas enanas rojas, y qué ocurre cuando los planetas rocosos que las orbitan pasan cerca de ellas. De este modo se podrían continuar las investigaciones sobre vida extraterrestre en estos recónditos e inexplorados lugares.



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