
La Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) y la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) han firmado hoy una declaración conjunta en la que reclaman una mayor atención en los problemas de salud mental.
Además, temen que los recortes disminuyan “gravemente” la oferta de atención psicoterapéutica para las personas con trastorno mental en beneficio a los tratamientos predominantes basados en la medicación.
Las dos entidades reclaman la participación directa de las personas con enfermedad mental en las decisiones sobre su tratamiento, y afirman que los servicios de salud mental deben ofrecer “suficientes niveles de información” sobre su proceso para implicar a la persona en su recuperación”.
Asimismo, en la declaración recalcan “la importancia de adaptar la legislación española a la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, ratificada por España en 2007”.
ALGO NO TAN AJENO
El principal problema al que se enfrentan las personas con enfermedad mental y sus familiares es el estigma procedente del desconocimiento. Los estereotipos que giran en torno a los trastornos mentales generan una espiral de ignorancia que hace que se convierta en algo lejano, algo que no va a pasar. En ocasiones se asocia a la persona con enfermedad mental con la agresividad, la violencia o la incapacidad para llevar una vida independiente. Sin embargo, una serie de datos desmienten este cliché.
Una de cada cuatro personas padece una enfermedad mental a lo largo de su vida, que éstas suponen el 40% de las enfermedades crónicas y la mayor causa de los años vividos con discapacidad. Además, alrededor de 450 millones de personas en todo el mundo padecen alguna enfermedad mental.
En Europa un 1% de la población desarrollará alguna forma de esquizofrenia a lo largo de su vida, y en España la padecen 400.000 personas. Asimismo, más de la mitad de las personas que necesitan tratamiento no lo reciben y de las que están tratadas, un porcentaje significativo no recibe el adecuado.

