
Alguien dijo una vez que lo que importa no es la forma sino el contenido. Lo importante no es cómo se transmite sino lo que se transmite. Algo que la Fundación Leizaola se ha tomado muy en serio.
La fundación nacionalista quiere evitar que el euskera caiga en desuso entre los jóvenes. Para ello, aprovechando la subvención del Gobierno vasco y de la Diputación de Vizcaya, ha promocionado la lengua vasca con vídeos pornográficos asegurando que el cometido principal de éstos es la promoción de “la identidad cultural vasca”.
La campaña está formada por varios cortos con los que la Fundación Leizaola pretende que los jóvenes sean conscientes de que pueden utilizar la lengua vasca más allá del entorno académico.
En uno de los vídeos más polémicos, titulado ‘Euskaltegi bitxia’, se puede ver cómo un joven entra en una academia de euskera y es recibido por una mujer exuberante que, tras desnudarlo y llevárselo a la cama, termina echándolo de la habitación por no saber contestar sus preguntas en euskera.
A este vídeo se suma otro en el que la misma mujer escucha una conversación entre dos chicos que aseguran: “Le eché un quiqui y la dejé tirada como un trapo viejo”, a lo que el amigo le responde: “Para eso sirven las mujeres”. Ante estos comentarios, la mujer decide proponerles un trío, los desnuda, los esposa y los deja plantados en calzoncillos en el pasillo de un hotel.
En el último vídeo, un joven, que ha bebido más de la cuenta, comienza a orinar en una papelera y el pene se le queda atascado. ¿La solución? Dos enfermeras acuden a su llamada y valiéndose de una sierra eléctrica se lo cortan.
REACCIONES
Las reacciones tras esta campaña no se han hecho esperar. La Diputación solicitó “la retirada de los vídeos de los espacios de difusión en los que se hayan publicado”. Además, desde el Ayuntamiento de Vitoria aseguran que “con campañas como ésta, se deslegitiman los esfuerzos realizados desde diversas instancias por una sociedad más justa”.
María Silvestre, directora del Instituto Vasco de la Mujer, ha asegurado que en las imágenes se presenta a la mujer como un “mero objeto sexual” y se confunde “el supuesto desenfado con el sexismo y la utilización de imágenes burdas”. Por su parte, Lourdes Auzmendi, viceconsejera de Política Lingüística del Ejecutivo autonómico, aseguró que se asombró al ver la campaña y anunció que examinará los trabajos al detalle.
“QUEREMOS QUE SALTE LA CHISPA”
Sin embargo, desde la fundación aseguran que se trata de “vídeos innovadores dirigidos al público juvenil”. “No se trata de enseñar el nor, nori, nork (conjugaciones en euskera), sino de encontrar otro tipo de enganche, romper formalismos con el euskera, que deje de asociarse con algo aburrido, soso, queremos que salte la chispa”, ha asegurado José Antonio Dorronso, responsable de la fundación. Además, añade que no son vídeos sexistas ya que "es la mujer la que manda en todo momento".
La Fundación Leizaola ha recibido 3.500 euros públicos para la elaboración de estos vídeos, que por el momento, han sido retirados de la web de la Fundación Leizaola y de YouTube.

