
El profesor de derecho penal y experto en criminología, Alfonso Serrano explica que, a la hora de cuestionar o no la credibilidad del polígrafo, hay que tener en cuenta "que la declaración de las personas como elemento probatorio es siempre dudoso". Una vez asumido este punto, cree que en el ámbito de la administración española de justicia "no tiene ninguna confianza en que el polígrafo sea válido y fiable para determinar cuando una persona dice la verdad o no".
Del mismo modo, explica que ni jueces, ni abogados ni fiscales "le dan fiabilidad y validez en términos científicos", y razona que este hecho se da porque "durante mucho tiempo este instrumento no ha sido eficaz".
Para el detective Enrique Hormigo la fiabilidad del polígrafo está entre el 95 y el 98 por ciento, según estudios de la universidad de UTAH, aunque reconoce que a nivel judicial no se utiliza "porque en Europa se da una protección especial al imputado, ya que éste tiene derecho a no declarar contra sí mismo", haciendo referencia así al artículo 24 de la Constitución que antes mencionábamos.
Uno de los principales problemas es que "no todo el mundo está dispuesto a someterse al polígrafo", según el detective. Esto se debe a que las preguntas poligráficas "atentan muy directamente con la intimidad de las personas, chocando con el artículo constitucional número 18".
Por otro lado, Hormigo nos comenta que la policía está debatiendo la posibilidad de utilizar esta herramienta de interrogación, y en algún caso ya la ha utilizado, aunque no se le ha dado validez a sus resultados. "A nivel policial podría ser un instrumento clave para la investigación", concluye.

