
El característico atuendo del líder de la hermética Corea del Norte, con sus chaquetas de entretiempo con cremallera y sus grandes gafas de sol, le ha valido a Kim Jon Il el liderazgo de los mandatarios peor vestidos.
Inmediatamente detrás del norcoreano, Vladimir Putin consigue el segundo puesto, gracias a las fotos con el torso descubierto con que el primer ministro de Rusia ha deleitado recientemente a la comunidad internacional.
El tercer puesto se reserva al fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, quien en
consonancia con su anterior carrera de general, usaba normalmente un uniforme de aspecto extremadamente siniestro y pulidas botas militares.
Así, después de conceder el cuarto puesto al líder libio Muammar Gaddafi y a sus capas de leopardo, se centra en el presidente de Bolivia, Evo Morales, y más concretamente en sus famosas "chompas", un tradicional suéter de alpaca tejido a mano, considerado muy elegante entre los indígenas del país, según Time.
Después de pasar por el líder iraní, Mahmud Ahmadinejad, del que destaca sus habituales y austeras chaquetas, que han propiciado la creación del término genérico de "ahmadinejacket", mención a parte en la ropa deportiva Adidas de Fidel Castro.
El cuarto líder latinoamericano de la lista es el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien parece haberse empeñado en transmitir su mensaje revolucionario también a través de su indumentaria. El presidente vestido de rojo radiante, trata de transmitir su mensaje político vistiéndose como un crayón (lápiz) rojo.
El fallecido líder de la Revolución china Mao Zedong, con sus camisas y sus cuellos "mao", y el ex emperador de la República Centroafricana Jean-Bédel Bokassa, un admirador de Napoleón, también en lo que a la pomposidad de su indumentaria.

