
Un discurso de investidura de más de una hora y con una obligación: "trabajar sin descanso para la libertad de los ciudadanos". De sus palabras dedicadas al terrorismo, Patxi López ha señalado que ETA "nunca conseguirá destruir ''la Euskadi'' que hemos puesto en marcha; no puede haber sitio para bombas y pistolas".
Para la lucha antiterrorista López ha vuelto a hacer un llamamiento a la unidad. Ha advertido que reclamará "el apoyo de todas las fuerzas parlamentarias". Así, el futuro lehendakari del Gobierno vasco ha pedido el respaldo de los parlamentarios "para unir a la sociedad, para acabar con el enfrentamiento político e institucional y para poner las prioridades de la política donde están los problemas reales de la gente".
Acuerdo con el PP
Además, Patxi López ha dedicado un reconocimiento al acuerdo alcanzado con el PP vasco que va a permitir que gobierne durante los próximos cuatro años y que "dará estabilidad". Por primera vez, la izquierda abertzale que no condena la violencia no estará presente en el Parlamento.
Sobre la cuestionada relación con el Gobierno central, López ha prometido defender "los intereses de Euskadi con vigor y decisión, abriendo una negociación seria para impulsar las transferencias pendientes y reforzar el marco de autogobierno de acuerdo con la legalidad vigente".
Crisis y terrorismo
Terrorismo y crisis han sido los dos ejes en torno a los que se ha articulado el discurso de Patxi López. Respecto a la vivienda, ha recordado su compromiso de construir 40.000 viviendas protegidas y 16.000 en régimen de alquiler para "contribuir al acceso a una vivienda digna y al mercado de alquiler".
Además, ha apostado por prestar especial dedicación a conseguir la igualdad entre hombres y mujeres y el desarrollo de la Ley de Dependencia, de la que ha dicho "la legislatura que comienza tiene que ser la del desarrollo pleno de la ley".

