
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dio ayer un mensaje a Europa de que se deberá reaccionar rápidamente ante la crisis de deuda que está haciendo tambalear sus economías si no quieren verse perjudicadas gravemente por la "nueva y peligrosa fase" de la crisis.
El máximo dirigente del banco mundial cree que la crisis de la deuda de los países europeos es más alarmante que en Estados Unidos. En su opinión, "estamos en los primeros momentos de una tormenta nueva y diferente". Afirma que "hemos pasado de una difícil recuperación a una fase nueva y más peligrosa".
Su diagnóstico sobre por qué los países de la eurozona se encuentran en serios problemas es debido a que "las tasas de interés están en bajos históricos, lo que significa que a los bancos centrales no les queda margen de actuación en sus política monetarias".
Además, señalada que "la mayoría de los países desarrollados agotaron su espacio fiscal y su política monetaria es tan flexible como podía ser".
Zoellick añade que "la lección de 2008 es que cuanto más tarde se actúe más hay que hacer".

