
Después de años y años bebiendo Coca-Cola, la original, la de siempre, empezó la preocupación por mantener la línea, y entonces nos vendieron la Coca-Cola Light (con un anuncio difícil de olvidar). Hace poco aparecía en nuestras vidas la Coca-Cola Zero, sin azúcar, para aquellos a los que la Light no les convencía.
Pero el repertorio de esta exitosa bebida parece no acabarse nunca. Ahora que EE.UU ha decidido poner un Stop a la obesidad, cada vez más creciente en el país, y quiere gravar con impuestos las bebidas que contengan azúcar, Coca-Cola no ha tardado en dar un golpe de efecto y ya ha anunciado su 'solución'. La empresa ha decidido producir mini coca-colas que contengan tan sólo 90 calorías (50 menos de las que contiene la normal).
Esta jugada de Coca-cola no ha levantando muy buenas críticas, y no son pocos los que acusan a la empresa de oportunista, y advierten que puede ser peor el remedio que la enfermedad ya que, según han expresado desde The Wall Street Journal, "alguien que se quede con sed y se beba dos mini coca-colas estará consumiendo 180 calorías, 40 más de las que consumiría con una lata normal".
Pero Sandy Douglas, presidente de la compañía 'cocacolera', afirma que ellos tan sólo "pretendemos concienciar a los consumidores para que mantengan un equlibrio entre las calorías que consumen y las que gasta a lo largo del día". Aunque también es verdad que el hecho de que el gobierno vaya a gravar con impuestos las bebidas como esta supondría para la empresa una disminución de consumo de 7'8%, y por supuesto, Coca-cola es consciente de ello.


