
La psoriasis es una enfermedad no contagiosa y su origen aún se desconoce. Merce Vilanova, de 34 años, la padece. Y este verano va a hacer 20 años que la tiene. Ahora de momento como ella misma asegura, "estoy limpia porque estoy siguiendo un tratamiento biológico y no tengo ninguna lesión. Me ha cambiado la vida al cien por cien".
Pero nos explica cómo era su día a día. "No te puedes vestir con normalidad porque la ropa te roza y te puede provocar heridas o picores según el tejido. Además tienes que tener un cuidado especial a nivel de higiene, cremas, jabones y pomadas.
"No puedes tener una vida laboral normal. Si en el trabajo estás mucho tiempo sentada te pueden salir lesiones en las nalgas. Pero no te queda más remedio que aguantar", añade Merce Vilanova.
Brotes y picores
Como ella misma reconoce es difícil estar limpia al cien por cien y de un día para otro te puede salir un brote. Es una enfermedad imprevisible, aunque el cambio de estaciones favorece la salida de nuevos brotes en la piel, pero también influyen los nervios y la inestabilidad emocional.
Los síntomas son los picores y la aparición de manchas rojizas en la piel, cubiertas por una acumulación de piel muerta simulando una costra o escama. "Y esto a la vista no es nada agradable", sostiene Merce.Su peor recuerdo fue cuando le salió la psoriasis, en el instituto. "Un compañero me preguntó si tenía la lepra. Y dejé de asistir a clase por vergüenza", explica esta joven catalana.
También influye en la vida sexual y de pareja. "La psoriasis puede salir en cualquier parte del cuerpo, incluso en los genitales. Lo cual provoca que no tengas ganas de mantener relaciones. Incluso un simple abrazo puede ser muy doloroso y puede llegar a agrietarte la piel", comenta.


