
Los jóvenes son mucho más vulnerables a la depresión, un trastorno emocional, que en el peor de los casos puede llevar al suicidio. Presenta distintos síntomas: tristeza profunda, llanto, irritabilidad, incapacidad para tomar decisiones, falta de ganas o de interés para hacer las cosas, problemas de sueño e incluso a veces no querer salir de la cama.
Las causas pueden ser varias, como por ejemplo, la pérdida de un ser querido, la ruptura con la pareja, cambios bruscos o baja autoestima. Lo que está claro es que no es lo mismo tristeza que depresión. P.M. es una joven que la padece desde hace 9 años. Ella misma afirma: "Me siento triste, sin esperanza y sin ganas de vivir. Hay días que estoy un poco más animada pero siempre hay una tristeza interior que no se va".
Y es que como explica la psiquiatra Inmaculada de Castro, "es algo más que la simple tristeza. Es estar durante al menos dos semanas seguidas deprimido durante la mayor parte del día". Hay depresiones leves y otras que son mucho más fuertes. En algunos casos no sólo influye el entorno, sino también hay un componente genético o biológico.
"Los jóvenes de hoy en día tienen mucho más estrés que antes. Esto provoca que aparezca también la ansiedad y que se depriman finalmente. En algunos casos puede tener relación con el tabaco o el estar descontentos con su cuerpo", sostiene la psiquiatra. El que se dé más en chicas que en chicos tiene que ver con las hormonas femeninas, según advierte la experta.
El peor momento del día
Sin embargo, a la joven P.M. le cuesta averiguar el origen de su enfermedad. "No lo sé, es difícil de explicarlo o de encontrar una razón. No me gusto como persona y tengo la autoestima baja. A nivel laboral y perspectivas de futuro, de momento tampoco veo un motivo para alegrarme. Creo que busco siempre algo más y nunca estoy contenta con lo que tengo".
Como explica la psiquiatra Inmaculada de Castro, la depresión tiene una explicación física: "Se produce una disminución de unos neurotransmisores del cerebro, que es la serotonina, la noradrenalina y la dopamina". Lo malo y peligroso en pacientes con depresión más acusada es que se producen pensamientos negativos. Algunos pueden derivar en el suicidio. Según la experta, "el peor momento es de 6 a 9 de la mañana, porque es cuando se producen con mayor frecuencia".
La depresión como enfermedad que es tiene cura y tratamiento. Aunque lo peor es que puede haber recaídas. "Ya he ido a varios médicos desde que tengo la depresión y he estado medicada. También he estado un par de meses en una clínica cuando estaba muy mal de la depresión. De momento ya no tomo nada", asegura P.M.
La mayoría conocerá el antidepresivo Prozac. Aunque muchos de estos fármacos tienen efectos secundarios como dolor de cabeza, náuseas o vómitos. Como advierte la psiquiatra Inmaculada de Castro, "lo recomendable es acudir a un especialista para someterse a un tratamiento si los síntomas persisten".


