
Un total de 2.633 fármacos de los 4.390 revisados por la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) altera las condiciones de atención para conducir y llevarán en el envase el símbolo de un coche negro dentro de un triángulo rojo que advierte de estas circunstancias.
La AMPS espera completar para 2011 el análisis de los 13.466 fármacos existentes en España para comprobar si pueden producir reducción de reflejos, mareos o somnolencia e incluir en sus respectivas cajas el anagrama que indique los problemas que pueden causar si se conduce bajo sus efectos.
Según ha explicado hoy la subsecretaria de Sanidad y Política Social, Consuelo Sánchez Naranjo, en una jornada informativa sobre la medida, los grupos de trabajo de la AMPS han iniciado los análisis por los medicamentos con mayores efectos como antidepresivos o antihistamínicos.
"Muy pronto" saldrán al mercado los primeros fármacos con el símbolo, cuya implantación prevé el Real Decreto de 2007 de autorización y registro de dispensación de medicamentos, ha agregado la subsecretaria.
Llamar la atención del usuario
El objetivo de la iniciativa es llamar la atención al usuario para que lea la información correspondiente en el prospecto de los medicamentos, que ya contienen la advertencia de los efectos que pueden tener en quienes conducen o manejan maquinaria peligrosa.
El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha señalado que las consecuencias de los medicamentos en la conducción eran una "asignatura pendiente" y ha subrayado que, a partir de ahora, la Administración advierte de ellas, no solo en "unas líneas al final de prospecto" sino con un anagrama visible en el envase.
La medida se ha implantado ya en Francia, Austria, Dinamarca, Polonia, Eslovenia, Letonia, Italia, Rumanía, Estonia, Islandia y Noruega, señala Sanidad, que recuerda que entre un 5 y un 10 por cien de los accidentes de tráfico de la UE podrían deberse a la medicación.

