
Miles de personas permanecen concentradas frente al instituto de secundaria Lluis Vives de Valencia. Los manifestantes permanecen pacíficamente, coreando consignas, pidiendo la libertad de los detenidos durante las protestas y con menos presencia policial que en días anteriores.
La nueva jornada de violencia de ayer hizo saltar las alarmas en torno a la ‘dura’ respuesta policial a una concentración, compuesta mayoritariamente por estudiantes, apoyados por asociaciones o partidos políticos contrarios a las políticas del gobierno valenciano, y con abundante presencia de menores de edad.
La situación es cada vez más tensa en las calles de Valencia. Tanto que el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido “mesura” a ambas partes para intentar apaciguar los ánimos. El presidente del Gobierno se mostró además preocupado por las consecuencias que esto pueda suponer a la "imagen" exterior de España.
La policía justificó el uso de la fuerza debido a las provocaciones y agresiones que recibieron por parte de los manifestantes más exaltados. Sin embargo, la idea de responder cargando contra los estudiantes, solo sirvió para avivar las llamas y provocar que día tras día se fueran reuniendo más personas en el centro de la capital valenciana.
En la convocatoria de hoy la presencia de antidisturbios ha sido más reducida, además, la policía ha cortado varias calles del centro de la ciudad para permitir que los asistentes marcharan por la calzada.
Lo que empezó con “cuatro chavales” es ya toda una marea humana, se estima que miles de personas, que a estas horas se encuentran concentradas frente al instituto de secundaria Luis Vives.
CRECE LA TENSIÓN EN LA RED
Como ya se pudo ver en la primavera árabe y en los movimientos del 15M, las redes sociales están jugando un papel central tanto en la convocatoria como en la retransmisión de estas concentraciones. Sobre todo twitter, ya que es la plataforma digital que más se está usando en la promoción y cobertura de las manifestaciones.
Entre los miles de comentarios que recorrieron la red, algunos de ellos apuntaban a que los ataques a agentes de la policía durante las concentraciones venían de parte de infiltrados ultraderechistas, quienes cometían actos violentos con el fin de justificar la posterior represión policial. Asimismo, también se repetían las denuncias por parte de médicos y manifestantes de que, a la salida de los hospitales que atendieron a los heridos, la policía les quitaba el parte de lesiones.
Por su parte, Amnistía Internacional ha pedido que se investigue al Gobierno por el abuso de la fuerza policial en los altercados en Valencia y se ha dirigido al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana para que adopte medidas disciplinarias y penales si procede. Asimismo ha solicitado una valoración de la actuación de la Policía y ha exigido “responsabilidad” a los agentes, alegando al Derecho a reunión pacífica.

