
La polémica está servida. En Cataluña tratan de abolir una práctica que tachan de "cruel". Mientras en Madrid, el Gobierno de la región quiere declarar a la fiesta taurina Bien de Inetrés Cultural.
La Comunidad de Madrid se basa en lo establecido en la Ley de Patrimonio Histórico que contempla la posibilidad de otorgar esta calificación a "hechos culturales de especial relevancia y significación". El vicepresidente de la Comunidad de Madrid y portavoz regional, Ignacio González, precisó que este evento se encuentra entre los acontecimientos de especial significación "por derecho propio". Esta decisión del Gobierno madrileño se produce en pleno debate por la prohibición de los toros en Cataluña. De este modo, la Comunidad de Madrid deja claro su interés por la defensa de la fiesta nacional. A partir de este momento, el Gobierno regional abrirá un expediente con el que se pondrá en marcha "la maquinaria administrativa" y recabará informes elaborados por los servicios de la Dirección General de Patrimonio. Según precisaron fuentes de la Comunidad de Madrid, la Dirección General de Patrimonio iniciará el expediente a lo largo de este mes y desde el inicio de la tramitación la fiesta quedará protegida.
El procedimiento tiene una duración máxima de 15 meses y, durante este tiempo, se recabará el informe del Consejo regional de Patrimonio Histórico. Además, se abrirá un periodo de información pública en el que todas las instituciones y personas puedan formular las alegaciones que estimen oportunas.


