
Estar vivo o muerto no es un requisito básico para seguir en 'Perdidos'. Muchos de los que perecieron han vuelto a la realidad de la isla, y todos los que siguen con vida esperan no acabar muertos. La quinta temporada de la serie nos dejó con un final estremecedor e inquietante.
Después de haber dejado la isla, los seis del Oceanic no lograron encontrar su paz en el mundo real y se vieron abocados a volver. El destino llamó a sus puertas para decirles que la isla reclamaba su presencia, que tenían que volver para llegar hasta el final de su cometido.
Así, Jack volvió a la isla convencido por Ben para intentar restaurar el equilibrio. Su vida desde que volvió a su casa no ha tenido una estabilidad, ya que el haber dejado a sus compañeros atrás ha sido en todo este tiempo una losa muy pesada. Además, una vez en la isla, hizo todo lo posible para intentar cambiar el pasado y evitar que el vuelo del Oceanic se estrellara en la isla.
Por su parte, Kate volvió para cambiar el pasado e intentar encontrar a Claire, la madre biológica de su hijo Aaron. Aunque en un principio no quiere saber nada de un posible regreso a la isla acaba claudicando y resignándose a volver. Su sorpresa, al igual que Jack, fue encontrarse a Sawyer, Miles, Jin y Juliete llevando una vida normal en el campamento de la iniciativa Dharma.
Hugo parece haberse acomodado a la vida en la isla como un trabajador de Dharma en su regreso. Su presencia, y sus continuas conversaciones con Miles, aportaron muchas explicaciones a los desfases espacio-temporales que experimentó la isla durante la quinta temporada.
Y es que cuando Jack, Kate, Sayid y Hugo llegan a la isla en esta última temporada no lo hacen en el mismo tiempo que el resto de sus compañeros de viaje. Cuando llegan se encuentran a Sawyer, Miles, Jin y Juliete en los tiempos en que la iniciativa Dharma hacía sus experimentos en la isla. De hecho aquí se genera el mayor conflicto: Jack y Kate quieren evitar el accidente del Oceanic, mientras que Sawyer y Juliete quieren continuar la vida que han llevado durante los últimos tres años.
El resultado fue la muerte de Juliet al activar una bomba en el interior de la construcción de la Escotilla sacrificándose por los demás y dejando el final de la temporada completamente abierto.
Los que llegaron en otro tiempo
En este ir y venir a la isla, hubo otros que viajaban por segunda vez en el mismo vuelo que Jack, Kate, Sayid y Hugo para estrellarse de nuevo en la isla. Es el caso de Locke, que volvía muerto en un ataúd, Benjamin Linus, Miles, Sun y Lapidus.
La sorpresa de la última temporada fue descubrir a estos personajes en un tiempo diferente al de los demás, un pasado mayor en el tiempo. Además, pudimos ver la supremacía y el mando de Locke, la caída del imperio de Ben y conocimos, por fin, el personaje de Jacob.
También descubrimos a Ilana, otra de las pasajeras a bordo del Vuelo 316 de Ajira Airways desde Los Ángeles a Guam, que dijo ser una oficial de la ley, escoltando a Sayid en el avión. Esto parece un paralelismo completo con el agente que custodiaba a Kate en el primer vuelo.


