
"¡Hola cariño! ¿Qué hay de comer?", es lo que muchos maridos nada más llegar a casa preguntan para decepción de muchas mujeres que piensan que la relación no es la que era, que la pasión inicial tampoco y que lo único que mueve al recién llegado a casa es el olor de un estofado o los quejidos de un estómago vacío.Y si se me permite seguir con el estereotipo, muchos maridos ven en sus mujeres la compañera perfecta, pero como cantaba Paulina Rubio, de sexo "Ni una sola palabra...", o por lo menos no como antes.¿Será que las relaciones tienden a acomodarse en la hamaca de la costumbre? , y lo que fue fuego acaba convirtiéndose en ascuas... no lo sabemos, pero un estudio desarrollado por el profesor de Sociología de la Universidad de Barcelona, Javier Barrycoa nos puede explicar tal actitud.Y es que la conclusión tras entrevistar a 8351 personas, es que los españoles sienten más placer con la comida que con el sexo, siendo el chocolate el especialmente deseado por muchos.Barraycoa ha explicado que estos resultados se deben a la estrecha relación de la cultura española con la gastronomía, aunque ha señalado que los gustos alimentarios han evolucionado hacia la sofisticación con los productos exóticos y de gurmet.
En el ámbito internacional, dos de cada tres países sitúan la comida en el número uno de su ránking, aunque no muestran preferencia por un alimento en concreto.
A la cola
España está a la cola de los países que más disfrutan de los placeres, junto con Países Bajos, Alemania y Australia, y alejado de Colombia, México, Portugal y Turquía, que lideran la lista.
Por comunidades autónomas, Asturias y Extremadura son las regiones que más placer experimentan, mientras que en las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana se encuentran los españoles que menos disfrutan.
Barraycoa ha asegurado que a pesar de la crisis los españoles no renunciarán a disfrutar de sus placeres favoritos, que serán menos extensos pero más intensos.
En España, las mujeres superan a los hombres en su capacidad de disfrute, con un "117 de Coeficiente de Placer frente al 114 masculino", aunque a nivel mundial ocurre todo lo contrario.
Las españolas prefieren experiencias ligadas a la relajación, mientras que los hombres optan por placeres que les permitan autorealizarse.


