
Después de tres semanas incomunicados y en prisión preventiva, Juan López de Uralde (director ejecutivo de Greenpeace España) junto con la noruega Nora Christiansen, el holandés Joris Thijssen y el suizo Christian Schmutz ha sido liberados con cargos sobre las seis y media de la tarde de hoy.
Los "presos" han soportado 20 días en prisión preventiva en una cárcel de Copenhague y en estos momentos se encuentran a bordo del buque de la organización, Rainbow Warrior, atracado en Copenhague.
Además su liberación se produce un día antes de que expirase la vista con el juez. Los cuatro activistas como bien explica la organización "se enfrentan todavía a juicio en los tribunales daneses y posibles penas de prisión". También esta tarde se confirmaba que no se celebrará la vista previa prevista con el juez para mañana.
Mads Christensen, director ejecutivo de Greenpeace Nordic, acogió con alegría su puesta en libertad, pero fue duro con las autoridades danesas. "El encarcelamiento innecesario de estos cuatro activistas pacíficos ha sido efectivamente un castigo sin juicio.
Mañana dará una rueda de prensa
Ayer, durante la visita de su mujer, Koro Castellano (Directora de Comunicación de la red social Tuenti) , afirmó que les trataron como "perros". Juan permaneció encerrado solo en una celda no muy grande con una ventana de pequeñas dimensiones, mientras los otros tres presos se tenían que conformar con un pequeño ventanuco al que apenas llegaban.
Los cuatro implicados fueron aplaudidos a su salida de la cárcel de Copenhague por nutrido grupo de simpatizantes, que mantiene desde la cumbre su buque insignia en un muelle de la capital danesa. Ninguno de los implicados quiso realizar declaraciones, ya que mañana se ofrecerá una rueda de prensa en el Rainbow Warrior, donde se encuentran ahora descansando.


