
Las lluvias abundantes y la entrega de alimentos por parte de agencias de ayuda humanitaria han puesto fin a la hambruna en Somalia, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). No obstante, alerta de que casi un tercio de la población todavía necesita ayuda nutricional.
El Cuerno de África fue foco de los medios de comunicación especialmente durante el pasado julio, cuando la hambruna en la zona alcanzó su peor momento en 60 años y mató a cientos de miles de personas. En un principio, eran 750.000 somalíes los afectados por la inminente hambruna, según declaró la ONU.
Ahora, la situación de Somalia ha pasado de ser una de 'hambruna' a una de 'emergencia humanitaria'. Habiendo descendido el número de personas que se mueren de hambre a 250.000 en noviembre, el coordinador humanitario de la ONU para el país, Mark Bowden, ha dicho que, no obstante, "las cosechas son frágiles y podrían acabar sin el apoyo continuo".
HAMBRUNA: CUANDO MUEREN DOS ADULTOS O CUATRO NIÑOS AL DÍA
La ONU declara que "hambruna" significa que al día mueren de hambre dos adultos o cuatro niños de cada 10.000 personas y que uno de cada tres niños sufre de una acusada malnutrición.
Oficialmente, se habló de Somalia en estado de hambruna en julio tras un fuerte y prolongado período de sequía. Más adelante, el hambre se extendió por seis de las ocho regiones del país del Cuerno de África. Entonces 12 millones de personas necesitaron urgentemente ayuda nutricional. A la vez en Etiopía, Kenia y Mogadiscio, la capital somalí, los campos de refugiados se convirtieron en el destino de cientos de miles de somalíes.
Pero la situación ha mejorado: según la ONU, la última cosecha en Somalia ha sido el doble de los últimos 17 años, lo que ha conducido a una reducción del precio de los alimentos. Sin embargo, este país marcado por el hambre sigue teniendo una de las tasas de mortalidad más altas del mundo.


