
El borrador de la reforma de la negociación colectiva contempla que la empresa pueda regular hasta un 5% de horas dentro de la flexibilidad interna al trabajador.
Esto supone que, por ejemplo, si una persona trabaja 160 horas al mes, la empresa podría pagar hasta 8 horas extra como normales según este borrador de la reforma de negociación colectiva.
A pesar de todo, este porcentaje es inferior al 15% que había establecido como mínimo la CEOE en su última propuesta del 2 de junio, con la que se zanjaron las negociaciones entre patronal y sindicatos. El Gobierno resuelve así una parte de las cuestiones relativas a la flexibilidad interna, que podrán pactarse en los convenios colectivos de empresa, sin perjuicio de lo que se determine en los convenios sectoriales.
OTROS PUNTOS DE LA NEGOCIACIÓN
Otro de los puntos más polémicos ha sido el de la ultraactividad, es decir, la vigencia que tiene un convenio cuando éste 'caduca'. El Gobierno finalmente no lo ha eliminado como así lo afirmó en su momento. Según se determina en el borrador, se establece con carácter general, sin perjuicio de que se pacte algo diferente, que el plazo de denuncia de los convenios colectivos para empezar a negociar su renovación sea de tres meses antes del fin de su vigencia.
En lo referente a los salarios, este borrador permite a la empresa descolgarse con previo acuerdo con los representantes de los trabajadores y "cuando la situación y perspectivas económicas pudieran verse dañadas" por la aplicación de lo estipulado en un convenio de rango superior.


