
Que no, que no te van a dar la baja por depresión postvacacional, te pongas como te pongas. Los especialistas coinciden en que esa patología es algo mucho más serio y que nada tiene que ver con esa nostalgia de la playa. Simplemente, el bajón que muchos experimentan al volver al trabajo requiere una adaptación a una nueva realidad.
Los expertos están de acuerdo en que esta 'enfermedad' es una quimera. Simplemente se trata de mentalizarse de que volvemos a la rutina con la que lidiábamos antes de cargar con la sombrilla y la bolsa de playa, por lo que no hay que dramatizar sobre ello, tal y como declaran numerosos psicólogos y psiquiatras.
Por supuesto, los síntomas de esos días en los que volvemos al trabajo no necesitan ser tratados farmacológicamente. En este sentido, estas sensaciones solo forman parte de un estado de ánimo de los muchos que atravesamos a lo largo de los días, las semanas y los meses.
Una comparación acertada para los especialistas es equiparar esta mal llamada depresión postvacacional a la vuelta después de un fin de semana o un puente. En este caso, el período de asueto ha sido más largo, pero el proceso es el mismo.
SOLUCIONES
Una manera de afrontar este bajón puede ser pensar en todos esos que no han podido volver al trabajo porque simplemente no lo tienen, o incluso, reparar en aquellos cuyo empleo es mucho más penoso que el nuestro.
Para ‘esos días’, no hay recetas mágicas más allá de algo de paciencia, entusiasmo y sensatez. Y por supuesto andar alejado del médico, que tendrá bastante trabajo con las depresiones reales que sí necesitan de una buena atención.



¿Te gusta la nueva versión del iPhone?

