
El consumo de cocaína ha aumentado en Cataluña en los últimos diez años en todas las franjas de edad a partir de los 15 años y se ha convertido en una droga intergeneracional, vinculada principalmente al ocio nocturno, mientras el de hachís y alcohol muestra una tendencia a la baja.
Por el contrario, entre los adolescentes de 14 y 18 años el consumo de substancias estupefacientes como el hachís y la cocaína ha descendido en el periodo 2004 y 2008 y también el alcohol, a pesar de que una encuesta escolar realizada por la Generalitat constata que la mitad de los jóvenes preguntados (55,1%) afirmó haber consumido alcohol en los últimos treinta días.
Estos datos los ha facilitado hoy la consellera de Salud, Marina Geli, durante su comparecencia ante la Comisión de Salud del Parlament de Cataluña, en la que ha informado sobre el consumo de drogas y las medidas adoptadas por su departamento en los últimos años.
Según estos datos, en el año 2007 fallecieron 101 personas en Cataluña por reacciones agudas adversas a las drogas, de las que 75 eran consumidores de cocaína y 58 de opiáceos, la cifra más baja desde el año 2000, cuando fallecieron 225 personas (196 consumidores de cocaína y 116, de opiáceos).
La titular de Salud ha informado hoy de que la franja de edad en la que se consume más cocaína en Cataluña es la que va de los 15 a los 29 años, con un crecimiento del 5,7% el año 2007, frente al 1,5% en 2003.
Estas cifras contrastan con el ligero descenso registrado en el consumo de alcohol (67,4% en 2007 y 72% en 2003) y de hachís (22,2% y 26,9%, respectivamente), según una evolución de la prevalencia en el consumo facilitada por la consellera de Salud.
Geli ha resaltado que, en los últimos años, se ha producido un "cambio de patrones de consumo" de drogas no sólo en Cataluña, sino en todo el mundo, con la extensión del denominado síndrome de "Peter Pan", en el que la adolescencia se manifiesta antes y dura más y banaliza el consumo de drogas y alcohol, que se concentra sobre todo durante las horas de ocio y los largos fines de semana.
Una dorga histórica
Si en los años 80 y principios de los 90 el consumo de drogas por vía intravenosa era mayoritario, una tendencia que ha ido a la baja en los últimos años -del 70,3% del año 1992 se ha pasado al 37,4% en 2007-, ahora la cocaína supera a la heroína en consumo y también en demanda asistencial en esta comunidad.
No obstante, la consellera ha recordado que, al contrario que la heroína, donde se puede tratar a los enfermos con metadona, no existe para la cocaína un tratamiento farmacológico, de ahí la importancia de la educación de los jóvenes y de la prevención en el consumo de esta droga.
Marina Geli ha apostado hoy, entre otras medidas para conseguir un descenso en el consumo de drogas ilegales por parte de los jóvenes, en que los locales de ocio nocturno vuelvan al centro de las ciudades y abandonen los polígonos industriales en los que se ubican muchos de ellos actualmente.
Este cambio de situación de los locales de ocio nocturno permitiría abordar de manera más efectiva el tráfico de drogas, especialmente en los aparcamientos próximos a estos centros, donde se registra una gran parte del tráfico de estupefacientes para su consumo inmediato.
Este tema y otros relacionados se han comenzado a debatir en el marco de la Comisión Interdepartamental sobre Drogas de Cataluña, que se constituyó el pasado 30 de noviembre, y a la que la consellera ha invitado hoy a participar como oyentes o invitados a los diputados de la comisión de salud del Parlament.
Por otra parte, y a preguntas de los periodistas tras la comparecencia, Geli ha valorado positivamente la implantación de la Ley de Salud Pública y su apartado que clarificaba la prohibición de realizar ofertas de alcohol en las denominados 'happy hours', y ha asegurado que se empieza a ver "un autocontrol y una autorregulación" por parte de los locales.


