
Israel ha anunciado su intención de demoler una central fotovoltaica situada en una aldea de Cisjordania al sur de Hebrón. La central, que proporciona energía eléctrica a las 40 familias de Emnaizel, al hospital y a un centro médico además de a varios comercios, fue construida en 2009 por la Agencia Española de Cooperación Internacional y está valorada en más de 300.000 euros.
Israel ha alegado que la planta no tiene permiso de construcción y el ejército planea su demolición para dentro de una semana. Con esta medida, se dejaría sin electricidad a toda la población rural del sur de Hebrón, empujándolos hacia las zonas urbanas y dejando a los colonos judíos el control de las tierras cultivables.
Emnaizel se ubica en una zona en la que los territorios palestinos se encuentran bajo administración militar israelí; además está prohibida la construcción en esta zona, por lo que el Gobierno palestino carece de jurisdicción. La defensa legal de estas familias correrá a cargo de la ONG Rabinos por los Derechos Humanos que ha pedido la suspensión de la demolición de la central.


