
Tan sólo un día después de que el Papa pidiera perdón a Irlanda por los abusos a menores cometidos por parte de la Iglesia, Holanda hace balance y airea el número de casos de pederastia atribuibles al clero: 1.100, entre los años cincuenta y sesenta.
La cifra la facilitó la propia Iglesia católica holandesa, a través de su portavoz, Pieter Kohnen. "Según las últimas cifras, hay 1.100 casos señalados", dijo, procedentes "de internados de todo el país", agregó.
Kohnen explicó también que las denuncias están en manos de la comisión Ayuda y Derecho, organismo creado por la Iglesia en 1995 para ayudar a las víctimas de abusos sexuales por parte del clero.
Por otro lado, la Conferencia Episcopal y la Conferencia de Institutos Religiosos holandesas, que congregan a 190 instituciones, anunciaron el pasado martes el inicio de una investigación "independiente" sobre los casos de pederastia en el seno de la Iglesia católica. Su puesta en marcha está prevista en un plazo de cuatro a seis semanas.
Además de Irlanda y Holanda, Alemania y Austria registran, desde enero del año pasado, numerosas denuncias de abusos sexuales y maltrato en institutos católicos de educación. Entre ellos figura el coro de los niños cantores de Ratisbona, dirigido durante 30 años por Georg Ratzinger, hermano del Papa Benedicto XVI.


