
El juez español Baltasar Garzón calificó ayer en su estancia en Nueva york que el asesinato de Osama Bin Laden, a manos de las fuerzas de Estados Unidos el pasado 2 de mayo "no se adecúa a la legalidad internacional", aunque reconoció que nadie puede estar en contra "de que un terrorista deje de ser terrorista".
Garzón explicó que "la muerte de Bin Laden no se ajusta a los estándares de la legalidad internacional. No entro a valorar la legalidad interna de Estados Unidos. Teniendo en cuenta las propias informaciones norteamericanas de que Bin Laden no estaba armado ni había riesgo alguno, no se podría matar a una persona a la que se le imputan hechos delictivos, al menos desde el punto de vista español y jurídico”.
Por otra parte, el juez defendió que "los terroristas deben ser detenidos y sometidos a juicio, como forma de reivindicar el Estado de Derecho y la diferencia respecto al ejercicio de terror".
Además, Garzón reconoció al mismo tiempo que, "como juez me hubiera gustado interrogar a Bin Laden, para que pudiera explicar qué significa apoyar los movimientos de Egipto y Túnez y cómo se desprende de información encontrada por las fuerzas norteamericanas. Hubiera sido muy bueno indagar en esas informaciones, y por qué, por ejemplo, no dicen nada sobre Libia, Siria o Yemen. Ahora sólo tenemos la versión de una parte”.
DESCARTA SU VUELTA A LOS JUZGADOS
Por su parte, el juez descartó un retorno a los salas españolas ya que "no es probable que pueda volver a mi juzgado. Es bastante improbable”. De otro modo, Garzón se mostró muy "sorprendido" ante las actuaciones del presidente estadounidense, Barack Obama, en "el combate de derechos humanos y en el área de la seguridad y del terrorismo", donde aseguró que "muchos esperábamos más".


