
La planta que la multinacional Becton Dikinson tiene en Fraga (Huesca) fabrica un tipo de jeringuilla para la vacuna de la gripe A (H1N1) que reduce la cantidad de producto que se desperdicia, con lo que se logran más dosis adicionales, en torno a 175.000 por cada millón de dosis administradas.
El director de la planta, Javier Pardiño declaró que el ahorro se produce gracias al diseño de la jeringuilla, que reduce al mínimo el espacio muerto en su interior, de modo que tras la inyección queda menos líquido sobrante.
El uso de este tipo de jeringuillas en una campaña de vacunación logra poder vacunar a más personas con la misma cantidad de vacuna, según los responsables de la compañía.
BD ha fabricado 300 millones de esta clase de jeringuillas para los principales gobiernos europeos y laboratorios farmacéuticos. En España se distribuirán unos 15 millones, que se han vendido a los laboratorios farmacéuticos que suministrarán la vacuna al Ministerio de Sanidad.
El objetivo de la empresa es conseguir consolidarse y que se sostenga en el tiempo.


