
Holanda, país pionero en muchos derechos y libertades que han sido criticados por unos y admirados por otros, marca nuevamente un punto de inflexión dentro de la sociedad. A partir del 1 de marzo, los holandeses contarán con la primera clínica privada que llevará a cabo la practica de la eutanasia a domicilio.
Según informan en el diario ‘El País’, la ley está patrocinada por la Asociación para la Muerte Voluntaria y se espera recibir en torno a un millar de solicitudes anuales. Sin embargo, para que el procedimiento sea legal el paciente debe estar consciente y lúcido en el momento en el que manifieste que quiere llevar a cabo la eutanasia.
A pesar de que Holanda es uno de los países más avanzados y de que la ley de la eutanasia cuenta con un porcentaje muy alto de apoyo en Holanda, la noticia también acarrea detractores. Algunos de los médicos y profesionales se negarán a realizar la práctica de la eutanasia por ir contra sus principios morales o religiosos.
LA SITUACIÓN EN ESPAÑA
Los primeros años de la segunda legislatura socialista daban pistas sobre un posible cambio de rumbo que abriera las puertas a la aprobación de la ley de la eutanasia. Su pretensión era conseguir que todos los españoles disfrutaran del derecho a una muerte digna.
Sin embargo, y como suele suceder con los asuntos más controvertidos, todo quedó en nada, cuando a principios de 2011 quedaba estipulado que la regulación de los cuidados paliativos no conllevaba a la aprobación del derecho a la eutanasia.
El actual gobierno del PP, tras anunciar el cambio tanto en la ley del aborto como en la ley del menor, dejó claro también que, por el momento, no se tiene pensado retomar el tema que dejó inconcluso el PSOE sobre si finalmente se aprueba o no se aprueba la ley que permita una muerte digna.


