
Tras salir a la luz el anuncio de una posible macro construcción de casinos en Madrid similar, según palabras de la consejera de Justicia, a Disneyland París, los detractores y los defensores del proyecto se han pronunciado. ¿A favor? El Ejecutivo catalán y la presidenta de la Comunidad de Madrid, que se disputan el complejo de casinos que el magnate estadounidense Sheldon Adelson quiere construir en Europa. ¿En contra? Asociaciones ecologistas que denuncian los impactos sociales, medioambientales y económicos y la oposición en la Asamblea de Madrid formada por PSOE, IU y UPyD, que se oponen a otorgar privilegios a un magnate norteamericano.
La construcción de ‘Eurovegas’ estaría formada por 12 hoteles, seis casinos, tres campos de golf, decenas de restaurantes, teatros y un estadio para 17.000 espectadores. Sería un paraíso fiscal en el que no se tendrían que pagar impuestos y donde se permitiría fumar, algo que la actual legislación española prohíbe. Asimismo, el millonario inversor ha pedido que se desplace el vertedero de Valdemingómez, el mayor de España, lejos del megacomplejo para que no moleste. Además, ya ha advertido la consejera madrileña de Justicia, Regina Plaiñol, que “se tocarán las normas urbanísticas que haya que tocar” para que le proyecto se asiente en la región. El proyecto requiere 600 hectáreas de terreno para su construcción.
EMPLEO
Lo único que se repite sin cesar es que la creación de más de 200.000 empleos es “lo más importante” ya que, según Aguirre, “resolvería la mitad del paro en la región”, pero, ¿empleos de qué calidad? Y lo más importante, ¿se ocuparán esos puestos con mano de obra estadounidense o española? Las Vegas Sands, empresa que dirige el magnate Sheldon Adelson, exige que se cambie el Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Extranjería, con el objeto de “flexibilizar” las relaciones laborales y dar un trato preferente a su fuerza de trabajo extranjera.
Izquierda Unida considera una “ofensa” el ‘Euro Vegas’ para la clase trabajadora española ya que “sigue el modelo estadounidense para sus países satélite”. Por otra parte, el portavoz de UPyD, Luis de Velasco ha afirmado que no le gusta ni el proyecto ni la finalidad debido a que el magnate lidera un negocio de juego en Estados Unidos y que se pueden producir "excepciones legislativas en temas que van desde el Estatuto de los Trabajadores hasta los horarios comerciales o la ley anti tabaco".
IMPACTO MEDIOAMBIENTAL
Ecologistas en Acción ha mostrado su descontento por el proyecto ya que el aumento de las infraestructuras supondrá un mayor tráfico aéreo y por lo tanto la acentuación de los niveles de contaminación en Madrid, que ya alcanzaron a principio de 2012 los máximos permitidos para el resto del año. Asimismo recuerdan que se destruirán las condiciones naturales del entorno y aumentará exponencialmente la generación de residuos y las necesidades de recursos. Resumen su malestar en el hecho de que se construya una isla con un “estado de excepción fiscal, laboral y legal, para que un puñado de personas puedan disfrutar de casinos, golf y negocios en un entorno liberado”.
Por otra parte, Ecologistas en Acción denuncia el cambio del Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Extranjería, ya que a nivel fiscal exige dos años de exención total de las cuotas a la Seguridad Social y de todos los impuestos municipales, autonómicos y estatales.


