
Isbac Pacunda se llama el niño peruano, de etnia aguaruna del Amazonas, que a sus tres años de edad un grupo de cirujanos han tenido que extirparle el feto de su hermano gemelo. Una malformación prenatal que estaba creciendo en el interior de su vientre.
"Este feto no tiene cerebro, corazón, pulmones e intestinos, pero detectamos que tiene cuero cabelludo, ojos, huesos de miembros superiores e inferiores, manos y pies", ha explicado el pediatra, Carlos Astoncondor al hacerle una revisión oficial a Isbac Pacunda.
Tres horas han necesitado los médicos para poder proceder con éxito a la delicada operación de este extraño caso denominado 'Fetus in Fetu', que ocurre en uno de cada quinientos mil niños, en los que la madre del niño está embarazada de gemelos, pero el feto que no sobrevive se queda en el interior del pequeño que sí llega a nacer.
Un feto que medía 25 centímetros de largo y 700 gramos de peso, una malformación prenatal que se encontaraba alojado en su abdomen y que ya ha sido extirpado con éxito. Ahora Isbac, después de llevar 18 días ingresado, se recupera en la Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Docente Las Mercedes de Chiclayo, a 800 kilómetros escasos de Lima.


