
Este verano, los españoles nos hemos portado mejor al volante, según los datos ofrecidos la Dirección General de Tráfico (DGT). La cifras de accidentados y fallecidos durante este periodo estival se ha reducido respecto al 2009 y los años anteriores.
Desde el 1 de julio al 31 de agosto han fallecido 364 personas, 16 menos que en 2009, lo que representa la cifra más baja desde 1962, hace 48 años. También hay que tener en cuenta que, entonces, el parque de vehículos era de 1,5 millones, frente a los casi 32 millones actuales y el censo de conductores era de 3,5 millones frente a los 26 millones de ahora.
Entre el verano de 2001, en que se produjeron 845 muertos, y el de 2010, con 364, se ha registrado un descenso acumulado del 57 por ciento, lo que se traduce en casi 8 personas fallecidas menos cada día. Cabe destacar que este verano se han reducido en un 3,3 porciento los desplazamientos de largo recorrido.
Los jóvenes dejan de ser el grupo de edad con mayor número de víctimas. La franja de edad con mayor número de fallecidos es la de 45 a 54 años. Además, en agosto se registró, por primera vez una cifra inferior a los 200 muertos.
El día más trágico de este verano, el 28 de agosto, con 14 muertos ha resultado ser el menos malo de los peores días de veranos anteriores. El 8 de agosto de 1993 murieron 39 personas en accidentes de carretera.
Además, aumenta el número de accidentes con víctimas mortales en autopistas y autovías, las vías objetivamente más seguras, mientras que en las carreteras convencionales los accidentes siguen disminuyendo.
Las salidas de la vía, aunque disminuyen, siguen siendo el accidente más frecuente, con el 35 por ciento de las víctimas mortales.
Por otro lado, aumenta el número de muertos entre los menores de 14 años. La mitad son ciudadanos de otros países de la UE en viaje de turismo por España. Casi la mitad de las víctimas no usaba sistema de retención.


