
Ni cinco minutos habían pasado desde la puesta en práctica del libre acceso a la píldora del día después (o postcoital) en farmacias. "Una joven apareció justo a las 00:05 horas de la noche del domingo y nos la pidió", explica una farmacéutica, "ni siquiera se interesó por los efectos secundarios".
Este "choque hormonal", como lo califican la mayoría de farmacéuticos y sanitarios, ya se puede comprar sin receta en casi cualquier farmacia de España desde ayer lunes, y cuesta 20 euros.
El Referente ha querido salir a la calle para saber qué opinan jóvenes y profesionales sobre esta decisión.
El debate, que ya traía cola desde que se supo la intención del Ministerio de Sanidad y Política Social, se ha reavivado desde bien temprano la pasada mañana, cuando ya era oficial y se podia adquirir la pastilla sin receta médica.
"Lejos de cualquier valoración moral, lo preocupante es que la chica que se la tome no tendrá un seguimiento, es decir, no sabremos cuántas veces se la ha tomado ese mes", explica un farmacéutico de Cuatro Caminos, "esta pastilla es un tratamiento hormonal muy fuerte y no puede tomarse así como así, no se puede equiparar a una aspirina".
A pesar de que el Gobierno ha recordado que este tratamiento "no debe tomarse como un método anticonceptivo habitual", más de un farmacéutico cree que, el hecho de poder comprarla sin receta, hará que muchos jóvenes lo tomen como algo normal.
"Antes el simple hecho de pensar en tener que ir al médico de cabecera, etcétera, hacía que se lo pensasen un poquito más, ahora no sé yo", me cuenta el farmacéutico de Cuatro Caminos.
"Yo he llegado a tratar con una chica que vino a por la píldora postcoital porque, según ella, había tenido un calentón, y en esa situación nunca usaba preservativo porque la relación no era igual", dice una farmacéutica de la calle Goya.
A poco metros otra farmacia asegura que "no vendemos la píldora ni preservativos". Se trata de una farmacia que, siguiendo las premisas del Opus Dei, está a favor de la abstención y sólo cree en las relaciones sexuales como forma de procreación, por lo que no vende nada relacionado con prevención sexual.
Cuando le pregunto a la otra farmacéutica de la misma calle sobre esta postura me dice que "es un poco contradictorio, porque ni venden el método necesario para prevenir un embarazo no deseado ni venden el tratamiento para prevenir ese embarazo en caso de que el método anticonceptivo falle, ¿qué postura tienen entonces?".
Pero los jóvenes, ¿qué opinan de todo esto?


