
Tras toda la polémica que siguió a nuestra derrota ante Suiza, Iker Casillas ha querido dejar claro que a él nada lo desconcentra y que su amor por la periodista Sara Carbonero, sigue más vivo que nunca.
Tras alzar la copa del mundo, sólo un hecho ha podido eclipsar el momentazo histórico que estamos viviendo. Iker, ni corto ni perezoso, y harto de tener que medir sus reacciones ante Carbonero, le ha plantado un beso en plena conexión post-partido que ha hecho suspirar a Sara y a media España.
Ahora que los ingleses digan lo que quieran, pero el momento ha sido casi tan emocionante como el gol de Iniesta.


