
El Tribunal Supremo ha confirmado hoy la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condenó a 26 años de prisión al soldado Josué Estébanez por matar al joven antifascista Carlos Javier Palomino.
El recurso interpuesto por Estébanez en octubre del año pasado ha sido rechazado por la sala de lo penal del Tribunal Supremo, que considera probado que "existió una voluntad decidida de matar por parte del acusado".
El suceso tuvo lugar en un vagón de metro de la estación de Legazpi de Madrid en 2007. El soldado acudía a una manifestación xenófoba de las Juventudes de Democracia Nacional autorizada por la Delegación del Gobierno convocada en uno de los barrios con mayor número de inmigrantes. Carlos, antisistema, acudía allí con compañeros suyos para reventar la manifestación.
Aunque no fue Carlos el único agredido, ya que un amigo suyo se aproximó al agresor con un objeto voluminoso y recibió otra puñalada. Tuvo que ser operado de urgencia y tardó tres meses en curarse.


