
Todo parece indicar que, el nivel de estudios de nuestros progenitores influye directamente sobre nuestro éxito o fracaso escolar.
Y no sólo eso, el Informe sobre Inclusión Social realizado por Caixa Catalunya, Mundo Urbano e Instituto de la Infancia, también indica que las diferentes formas de exclusión social afectan a nuestra salud.
El fracaso escolar está a la orden del día y, al parecer, está relacionado con el nivel educativo de los padres. De hecho, el informe, alude más concretamente a la figura materna como clave de nuestro futuro escolar.
Así el 73 por ciento de las personas entre 25 y 39 años cuyo padre tenían un título universitario logran a su vez acabar una carrera, mientras que solo un 20 por ciento de los que tenían padres sin estudios consiguen el título.
Además la tasa de abandono escolar es hasta 17 puntos más alta cuando la madre tiene solo educación primaria que cuando tiene educación universitaria.
En igualdad de condiciones, los estudiantes de secundaria con madres universitarias logran 25 puntos más en lectura y matemáticas.
Las mejores recetas para evitar el fracaso escolar son, según este informe, lograr una escolarización temprana de los niños, hecho que vuelve a estar relacionado directamente con las madres.
El acceso a bienes culturales y educativos, es decir, tener acceso a libros, arte, diccionarios, un ordenador...son otros motivos de importancia.


