
Uno de los lemas del 15-M más oídos en la mítica plaza madrileña de Sol fue: 'Menos policía, más educación' en reivindicación a la situación del sistema educativo español. Ahora, tras las declaraciones de Esperanza Aguirre de ayer, en las que tomaba el relevo del secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, respecto a la petición de una policía autonómica, este lema bien pide lo contrario.
Según la Presidenta de la Comunidad de Madrid la propuesta viene dada por la supuesta “inacción” policial frente a las acampadas de los indignados.
Ante ésta petición, de la cual Esperanza Aguirre y los suyos se llevan haciendo eco desde hace tiempo, el Ministro del Interior, Antonio Camacho, ha recordado que ante la situación de peligro de la sanidad y la educación, el asunto de la policía autonómica pierde importancia.
MÁS HORAS LECTIVAS
Las reformas del sistema educativo español se han convertido en uno de los debates más candentes del momento. Éstas no son nuevas para los colegios españoles, sino que el año pasado la educación española ya sufrió un recorte de más de dos millones de euros.
Ante los nuevos cambios que se avecinan, el profesorado de Madrid, Galicia, Castilla-La Mancha y Navarra pretenden movilizarse en contra del recorte de las plantillas y el aumento de horas lectivas.
Argumentan que el aumento de horas lectivas; de 18 a 20 semanales en Secundaria en Madrid; de 21 a 25 en Galicia; de 18 a 20 en Secundaria y de 23 a 25 en Infantil y Primaria en Castilla-La Mancha, sumado a la retirada del sueldo de los meses de vacaciones a aquellos interinos que trabajen más de cinco meses y medio; y del aumento de una hora en Navarra no estarán retribuidas económicamente, o en algunos casos, muy poco.
La jornada semanal de un profesor de enseñanza pública consta de 37,5 horas, de las que hasta ahora disponían de 19,5 para tutorías, corrección y preparación de clases. Con el añadido de las dos horas más por profesor con puesto fijo, en el caso de la Comunidad de Madrid se conseguiría cubrir 50.000 horas lectivas, dejando de ser necesario el trabajo de muchos profesores sin plaza fija.
El aumento de estas horas supondría quitar tiempo de las tutorías, etc., además de la pérdida de miles de puestos de trabajo, en el caso madrileño esta cifra sería, según los sindicatos, sería de 3.000 profesores.
A todo esto, las autonomías lo ven como una oportunidad de maximizar los recursos sin perder calidad, mientras que los docentes no tienen duda alguna en que la eficacia de la enseñanza se verá degradada.


