
Mariano Rajoy ha anunciado en su discurso de investidura que propondrá un bachillerato de tres años para mejorar la preparación de los universitarios españoles, medida que incluye dentro de las reformas que plantea llevar a cabo para acabar con el fracaso escolar y hacer las universidades más competitivas. Unas reformas que incluyen además la promoción del bilingüismo (español-inglés) y el impulso del trilingüismo en las escuelas de las comunidades con una lengua cooficial.
El candidato popular se ha posicionado a favor de una mejora de la educación gratuita y obligatoria hasta los 16 años garantizando “unas enseñanzas comunes en todo el territorio nacional”. En cuanto a la educación universitaria, Rajoy ha anunciado que pondrá en marcha una ambiciosa política de competitividad a través de “una reforma de las universidades y una apuesta por la innovación, la excelencia y la internacionalización”.
Asimismo ha afirmado que se pondrá en marcha una mesa de Diálogo Social que incorporará incentivos para la inserción laboral de los jóvenes y nuevas fórmulas que fomenten el empleo en uno de los sectores poblacionales que más está acusando el paro.
Por otra parte, el futuro presidente del Gobierno, ha dicho que España no cuenta con ninguna universidad entre las cincuenta más importantes del mundo y ha propuesto un sistema nacional de acceso a docentes renovado para primar el mérito y la capacidad, “reconocer su autoridad e incentivar su labor”.


