
'Apuesta: ¿Cuánto tardará algún avispado en descubrir que Rajoy tenía un carisma chiquitín escondido (bajo la barba, claro está)?'. Esta es una de las frases colgadas en Twitter, el 20 de diciembre, por el nuevo ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, que toma posesión de su cargo hoy.
“Estudié Derecho y Política. He dedicado muchos años a la opinión pública (presidí Demoscopia) Ahora me dedico a la consultoría y a opinar en los medios”. Así se presenta el elegido en Twitter, donde ha pasado de tener 200 a 4.672 seguidores en unas horas.
¿Quién le iba a decir a José Ignacio Wert que su vida podía tomar este giro tan radical? La respuesta es Mariano Rajoy, que le avisó de que quería nombrarlo ministro unos días antes de que se hicieran públicos todos los cargos del nuevo Gobierno.
El a partir de ahora encargado del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, aunque es poco conocido por el público general, lleva una trayectoria política no precisamente corta.
En los años 70 militó en UCD, en los 80 se afilió al PDP (Partido Demócrata Popular) y fue concejal del Ayuntamiento de Madrid y diputado, a finales de esa misma década, por la Coruña en la coalición AP-PDP-UL.
También ha dado clases en la Universidades Autónoma y Complutense de la capital española, así como ha sido presidente de no pocos lugares: ESOMAR, EFQM (como representante del BBVA), Demoscopia… Y actualmente, desde 2.005 preside Inspire Consultores.
Autor de libros, monografías y artículos sobre Sociología Política y Sociología de la Comunicación, Wert también colabora en varios diarios nacionales.
‘LEY SINDE’… Y MÁS ARDUAS TAREAS
El nuevo ministro deberá enfrentarse a la ‘Ley Sinde’ entre sus labores de Cultura, mientras que, en Educación, habrá de llevar a cabo las propuestas que Rajoy hizo durante su discurso de investidura, como son que el Bachillerato conste de tres años en lugar de los dos actuales o que se reforme la universidad.
Wert también tendrá que responder a las peticiones que llegan desde la Confederación de Padres y Alumnos (CONCAPA) de poner fin inmediatamente a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y de que se apruebe la gratuidad para el Bachillerato en los centros concertados.


