
España es el único país europeo que ha registrado un descenso en el número de estudiantes universitarios desde que hace diez años se puso en marcha el denominado 'Proceso de Bolonia', según un informe presentado hoy por la Comisión Europea
En él se analiza la influencia que ha tenido este instrumento europeo ideado para mejorar la educación superior y fomentar la movilidad estudiantil mediante el reconocimiento de títulos.
El documento pone de mafiniesto que, si bien el acceso masivo a la educación superior es una tendencia que comienza a manifestarse antes del lanzamiento de Bolonia, la velocidad de esta transición se ha acelerado claramente durante la última década.
De los 46 países que participan en el proceso, cuatro de ellos prácticamente han duplicado su población universitaria y en otros 20 sistemas educativos se ha experimentado un incremento del 20%.
Como excepción estamos nosotros. "Sólo en España ha descendido el número de estudiantes", señala el estudio.
El país contaba con 1.500.069 alumnos universitarios en el curso académico 2008-2009 mientras que eran 1.651.348 en el curso 1999-2000, según los datos proporcionados.
El informe indica igualmente que durante la pasada década no se han aumentado los fondos destinados a la educación superior pero tampoco la crisis económica ha tenido de momento un gran impacto en los presupuestos de 2009/2010 destinados a este capítulo si se compara con los de 2008/2009.
No obstante, la respuesta ha sido diferente en función de los países y varía desde quienes han aumentado la dotación hasta quienes la han rebajado sustancialmente.
En todo caso, los efectos de la crisis se dejan notar en la contratación de personal, equipos e infraestructuras, así como en el desarrollo de la formación continua pese a que los Gobiernos han mostrado en términos generales ser conscientes de la importancia social de la educación superior y no han retirado las ayudas a los estudiantes universitarios.
ANTI-BOLONIA
En cuanto a las manifestaciones que se han producido en numerosos países europeos, entre ellos España, en contra de la reformas que plantea el plan Bolonia, los expertos de la CE aseguran ser "conscientes" del malestar pero recuerdan que Bruselas se limita a fijar las líneas directrices y son luego los Estados quienes las aplican a nivel nacional.
Creen también que en muchos casos se trata de un "malentendido" sobre el proceso de Bolonia.
Además, la CE sostiene que, a menudo Bolonia "focaliza" las protestas pero las causas reales de las mismas están más vinculadas a otros problemas vividos durante la última década, como las restricciones presupuestarias y el aumento de la demanda.


