
Muchos jóvenes universitarios ya están en plenas vacaciones y disfrutando más que nunca de su tiempo libre. Otros sin embargo deberán poner todo su empeño durante los próximos meses de verano de julio y agosto, para aprobar las asignaturas que les han quedado pendientes. El remedio, "empollar" y aplicarse en las academias de verano.
Este puede ser el caso de S.G., una joven madrileña, que estudia ADE (Administración y Dirección de Empresas). "Me han quedado unas cuantas. Por eso me he apuntado a una academia de verano para que me lo expliquen mejor que en la universidad", asegura.
Y es que no es una época fácil el verano por las tentaciones que hay como salir con los amigos o quedarse en la piscina. Sin embargo, el profesor y director de la academia MAT, Enrique Echenique, afirma: "Normalmente vienen más alumnos en agosto que en julio, porque se les olvidan menos las cosas. Además son grupos reducidos de 20 alumnos. Y resulta más entrañable porque les ves todos los días".
Organizarse bien el estudio
En principio lo ideal es hacerse un calendario para organizarse bien. Para eso, S.G. lo tiene muy claro: "He pensado en empezar a estudiar alguna asignatura a mediados de julio y otras, las que necesite ir a la academia, en agosto. Además tengo que preparar otra que me he dejado para septiembre".
Como en todo en la vida el método más eficaz para lograr el ansiado aprobado es "trabajar, trabajar y trabajar", afirma Enrique Echenique. Naturalmente, el aprobado no está asegurado y hay que ganárselo a pulso. Por eso los profes de la academia MAT, que dirige Enrique se tienen que poner "las pilas". De lo contrario a los alumnos que suspendan, el siguiente curso les saldría gratis.
¿Y cómo plantearse el futuro? "Pues seguiré saliendo con mis amigos y estudiando entre semana en la academia, porque sino el curso que viene será aún más difícil. Aunque bueno, siempre me quedará la academia, por supuesto", sostiene la joven S.G.
También hay que tener en consideración el polémico Plan Bolonia. Algo que hace temblar al profesor y director de la academia MAT, Enrique Echenique. "Nos da miedo, porque nosotros lo que hacemos es preparar exámenes y no prácticas. Pero nos tendremos que adaptar al modelo que nos impongan", comenta. Por su parte, S.G. desconoce cómo le va a afectar.


