
La Complutense se deja querer. Las solicitudes de los futuros universitarios que apuntan a este centro para cursar sus estudios aumentan. En concreto, ha habido un incremento del 22 por ciento en las peticiones que la eligen como primera opción. Con esta subida concentra el 39,6 por ciento de las instancias para entrar en un centro público madrileño, según informa la propia universidad madrileña.
Este año el panorama se revela un tanto diferente. Las puntuaciones ya no se calculan sobre 10, sino sobre 14 puntos. De esta manera, algunas notas de corte superan incluso las cifras desorbitadas que se podían encontrar otros años. Para muestra, el estudiante con 'peor' nota ha entrado a cursar Medicina en la Complutense, obtuvo un 12,189. Casi nada.
MEDICINA, ESA CARRERA INALCANZABLE
La carrera del doctor House copa el ranking de las titulaciones con la nota de corte más exigente. Tras el de la Complutense se encuentran otros tres campus que también ofrecen estos estudios- UAM, URJC y UAH- que presentan la segunda, tercera y cuarta nota de corte más alta. Para encontrar otros estudios distintos que tengan una puntuación de corte elevada hay que remontarse al quinto lugar, con Ingeniería Bioquímica en la UCM.
Aunque en estrecha relación, no hay que confundir carreras más demandadas con nota de corte. Ésta establece la puntuación del último alumno admitido en una titulación, mientras, que las solicitudes simplemente son las peticiones para entrar en unos estudios. En este sentido, las más elegidas este año fueron Medicina en la UCM, Arquitectura en la Politécnica e Ingeniería Aeroespacial , también en la UPM.
Más allá de nuevas carreras y distintas notas, los cambios que han entrado en vigor este año llevan aparejados diversas dudas entre los llamados a ocupar los campus en estos futuros años. Algunos estudiantes que empezaron la universidad el curso pasado se preguntan cómo su nota sobre 10 podrá competir con las ponderadas en torno a 14 en el caso de que deseen cambiar de carrera en estos momentos.
También se hace notar el debate que hace referencia a cómo se equipararán antiguas titulaciones y futuros grados. Cuestiones en el aire sobre las que no queda muy clara la respuesta en el año en que los mejores alumnos parecen aún más brillantes con su 13 ó 14 bajo el brazo.


