
En España el sistema educativo no favorece el buen aprendizaje de los idiomas, e irse al extranjero es siempre una de las mejores soluciones para tapar ese agujero formativo que los españoles arrastramos desde hace años. Este verano unos 60.000 jóvenes se irán al extranjero para intentar decir algo más que el típico "Hello, what´s your name?".
Según los datos ofrecidos por la Asociación de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce) unos 40.000 jóvenes tienen intención de salir al extranjero a lo largo de este mes de julio hasta completar una cifra cercana a los 60.000 que partirán a lo largo de todo el verano.
Entre los idiomas que más ansían aprender los jóvenes el inglés se sitúa como la principal opción. Esto es curioso si tenemos en cuenta que en toda nuestra vida educativa el inglés es el segundo idioma a estudiar después del castellano. ¿No prestamos demasiada atención en las clases o verdaderamente el sistema no funciona?
Sea como fuere, los principales destinos que eligen los jóvenes para intentar reforzar su dominio del inglés son Gran Bretaña, Irlanda y los Estados Unidos. Del mismo modo, el aeropuerto de Barajas es el principal punto de partida de todos ellos, seguido de otros aeropuertos como el de Barcelona, Bilbao, Valencia o el de Sevilla.
El estudio elaborado por Aseproce revela también que el 56 por ciento de los alumnos que realizan este tipo de programas lo hacen en estudios que equivalen a primero o segundo de Bachillerato, mientras que un 42 por ciento lo hace en estudios correspondientes a la Educación Secundaria.
En cuanto a género, las chicas son más lanzadas a la hora de involucrarse en una aventura de este calibre y pasar unos meses en el extranjero. En este sentido, durante el curso 2004-2005, los chicos representaban el 52 por ciento del total de los jóvenes estudiantes desplazados frente al 48, que eran chicas. El pasado año, fueron ellas las que representaron un 53 por ciento frente al 47 de los varones.


