
La dirección del colegio laico Ramiro Izquierdo de Castellón remitió una circular dirigida a los padres, la cual concluía diciendo que la situación por el impago ya es “insostenible” y de seguir así se verán “obligados al cierre” según publica 'El País'.
El mes de junio fue el último en que cobraron lo pactado por la Generalitat, ésta les debe 104.000 euros en gastos de funcionamiento. Sin embargo, la situación es la misma en los 450 colegios concertados de la Generalitat. La deuda del Consell asciende a 50 millones de euros y afecta a los 225.000 niños que estudian en ellos.
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, dijo ayer que su “voluntad” es poder resolver el asunto en las “próximas semanas” y convocó a dichos colegios a una reunión este viernes, sin comprometerse con los plazos de pago.
Sin embargo, los padres recuerdan que el Gobierno valenciano “ya incumplió” su promesa de abonar parte de la deuda antes de que finalizase el año 2011. Dicha deuda también afecta a los centros públicos, aunque su situación no es tan crítica ya que, los Ayuntamientos se encargan del mantenimiento. La incertidumbre sobre realidad de la tesorería valenciana sumada al tijeretazo anunciado, 1.057 millones para 2012, amenazan con quebrar su sistema educativo.


